¿Cuántos kilos se ganan en la menopausia? La conversación que acabamos teniendo todas
- Menopausiana

- 19 jun
- 4 min de lectura
Hay temas que aparecen tarde o temprano en cualquier conversación entre mujeres de cierta edad.
Los sofocos.
El sueño.
La regla que empieza a hacer lo que quiere.
Y, casi siempre, en algún momento alguien dice:
—¿Os pasa que estáis ganando peso aunque no hacéis nada diferente?
Y entonces empiezan los asentimientos.
Porque muchas hemos vivido algo parecido.
Una comenta que la ropa ya no le queda igual.
Otra dice que la barriga parece haber aparecido de la nada.
Otra jura que come exactamente lo mismo que hace cinco años.
Y todas acabamos haciéndonos la misma pregunta:
¿Cuántos kilos se ganan realmente durante la menopausia?
La respuesta que no esperaba encontrar
Cuando empecé a buscar información pensé que encontraría una cifra exacta.
Dos kilos.
Cinco kilos.
Diez kilos.
Algo así.
Pero la realidad es bastante más compleja.
Los estudios muestran que muchas mujeres aumentan entre 2 y 5 kilos durante la transición menopáusica, aunque la experiencia es muy variable y no todas ganan peso de la misma forma.
Lo que sí parece repetirse es algo que muchas describimos de manera muy parecida:
"No es solo el peso. Es que mi cuerpo ya no tiene la misma forma."
Y eso tiene una explicación.

Lo que cambia no siempre es la báscula
Una de las cosas que más me sorprendió descubrir es que, en muchos casos, el problema no es únicamente ganar peso.
Es dónde se acumula.
Durante la perimenopausia y la menopausia los niveles de estrógenos empiezan a disminuir y el cuerpo cambia la forma en que distribuye la grasa.
Por eso muchas mujeres notan que:
La cintura desaparece un poco.
La barriga gana protagonismo.
Los pantalones aprietan más.
La ropa sienta diferente.
Aunque el peso total apenas haya cambiado.
Y cuando nadie te explica esto, es fácil pensar que estás haciendo algo mal.
¿Ocurre más en la perimenopausia o en la posmenopausia?
La respuesta es: un poco en ambas.
Durante la perimenopausia suelen aparecer los primeros cambios.
Es la etapa en la que muchas empezamos a notar que nuestro cuerpo responde de forma diferente.
Lo que antes funcionaba, deja de funcionar igual.
Lo que antes era fácil de mantener, requiere más esfuerzo.
Y es ahí donde empiezan muchas de las conversaciones entre amigas.
La posmenopausia, sin embargo, es la etapa en la que esos cambios suelen estabilizarse.
Los niveles hormonales dejan de fluctuar tanto y el nuevo equilibrio del cuerpo se hace más evidente.
Por eso muchas mujeres sienten que no solo han cambiado algunos kilos, sino también la forma en que su cuerpo almacena grasa.
Hay algo más que las hormonas
Porque si hablamos entre amigas, todas sabemos que la historia no termina ahí.
También están:
Las noches en las que duermes peor.
Los despertares a las tres de la mañana.
Los sofocos.
El cansancio.
El estrés.
Y cuando llevas semanas o meses durmiendo mal, resulta mucho más difícil tener la misma energía que antes.
La menopausia no ocurre en un laboratorio.
Ocurre mientras seguimos trabajando, cuidando de los demás, resolviendo problemas y viviendo nuestra vida.
Por eso el cuerpo no cambia por una sola razón.
Cambian muchas cosas al mismo tiempo.
Lo que me hubiera gustado saber antes
Si pudiera hablar con la mujer que fui hace unos años, le diría algo muy sencillo.
No estás imaginando nada.
No es falta de voluntad.
No es que de repente hayas olvidado cómo cuidarte.
Tu cuerpo está atravesando una transición.
Y comprender eso cambia mucho la forma en que nos tratamos a nosotras mismas.
Porque cuando dejamos de luchar contra nuestro cuerpo, podemos empezar a escucharlo.
Entonces, ¿qué puede ayudar?
La evidencia científica apunta a varias cosas que parecen especialmente útiles durante esta etapa:
Mantenerse activa de forma regular.
Incorporar ejercicios de fuerza.
Priorizar las proteínas en la alimentación.
Dormir lo mejor posible.
Reducir el estrés cuando sea posible.
Apostar por alimentos poco procesados.
No se trata de perseguir el cuerpo que teníamos a los treinta.
Se trata de cuidar el cuerpo que tenemos hoy.
Quizá la verdadera pregunta no sea cuántos kilos
Quizá la verdadera pregunta sea cómo aprendemos a convivir con los cambios.
Porque sí, muchas mujeres ganan algunos kilos durante la perimenopausia y la menopausia.
La ciencia lo confirma.
Pero también confirma algo importante: nuestro cuerpo está atravesando una transición natural.
Y aunque a veces resulte desconcertante ver cómo cambian la cintura, la barriga o la forma en que nos queda la ropa, la realidad es que esta etapa forma parte de nuestra historia.
Al final, más que luchar contra cada cambio, quizá lo importante sea entender qué está ocurriendo.
Porque cuanto más comprendemos nuestro cuerpo, menos miedo nos producen sus transformaciones.
La información no hace desaparecer los cambios.
Pero sí nos ayuda a interpretarlos.
A dejar de pensar que algo va mal.
A entender que no somos las únicas.
Y a tomar decisiones más conscientes para cuidarnos.
Porque la menopausia no es un problema que haya que resolver.
Es una etapa que aprender a transitar.
Y cuanto más sepamos sobre ella, más fácil será recorrerla con tranquilidad, confianza y menos preguntas sin respuesta.
¿Te interesa saber qué dice la evidencia científica sobre estos cambios?
En este artículo resumo una de las revisiones científicas más completas publicadas sobre menopausia, grasa corporal y masa muscular.


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